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lunes, septiembre 27, 2021

LA CIUDAD DE LOS MIL DEMONIOS (cuento)

  El proyecto se había concluido, era una ciudad de mil manzanas todas ocupadas con edificios de propiedad horizontal que aprovechaban al máximo la superficie de construcción, se estimaba que se terminaría en cinco años aproximadamente, y así fue.



En el pliego de licitación del proyecto se buscó de lograr la mayor cantidad de departamentos al menor costo posible, esto permitió que el estudio de arquitectura ganador se decidiera por la propuesta de realizar todos los edificios exactamente iguales, de este modo al hacerse los trabajos en serie, los costos disminuían considerablemente, así fue como se comenzaron los trabajo y todos los detalles de la construcción eran una copia interminable de elementos, las empresas encargadas de los diferentes rubros como las que fabricaban las puertas y ventanas, sufrieron el inconveniente que sus operarios se estresaban por tener que realizar siempre la misma tarea, se comentaba que un encargado de tener que colocar bisagras, lo habían tenido que internar en una casa de retiro para enfermos mentales, sin poderle sacar de su mano el destornillador. También a un pintor de una de las empresas al cabo de terminar doscientos departamentos, todos del mismo color, en un momento dado comenzó a realizar extraños dibujos multicolores, similares a pinturas abstractas, cuando lo despidieron, llevaba en su bolsillo una brocha con pintura roja y salpicó todo el despacho del jefe de personal, en tanto gritaba desencajado: ¡en el mundo existen otros colores, no solo el gris perla!.


Solo faltando dos días para la inauguración y posterior entrega de los departamentos a sus dueños, surgió un inconveniente de último momento, no se podrían colocar los carteles indicadores del nombre de las calles por haber surgido un problema con la empresa encargada de realizarlos, y solo estarían para un par de semanas después de la inauguración.

En el departamento de planeamiento este tema de los carteles de las calles se analizaba como un serio problema debido a que el proyecto era una repetición de edificios exactamente iguales unos a otros, y no existía nada que los pudiera distinguir, ni las veredas, ni los postes de alumbrado, ni el color de sus fachadas, todo el emprendimiento era una constante repetición de miles y miles de espacios absolutamente iguales, comentaban que un inspector de obra había revisado el mismo edificios unas cuarenta veces, sin darse cuenta.
Al jefe de planeamiento se le ocurrió una solución de emergencia que podría resolver este problema, se entregaría a cada uno de los propietarios un plano en donde se indicaría la ubicación de su unidad de vivienda, y mediante la utilización de una brújula, una vez que se determinara los puntos cardinales, sería sencillo encontrar el lugar, esto no convenció mucho al intendente, pero otro remedio no quedaba, la inauguración era inminente. 

Así fue como se contrató a una empresa para la realización de cien mil brújulas de bolsillo y a otra la realización de planos que indicaran la ubicación de cada departamento, lamentablemente, esta última empresa cometió un pequeño error y lo que se indicaba como el oeste era el este y viceversa, pero para subsanar este pequeño error, se colocó al reverso de este plano una nota aclaratoria, en donde decía: “Para interpretar correctamente este plano solo cambie el este por el oeste”


El día de la inauguración llegó y se cortaron las tradicionales cintas, luego de esto el intendente en persona entregaba las llaves, junto a la brújula y el plano de ubicación a cada uno de los propietarios.

En un primer momento todo funcionaba bien, pero la mayoría de la gente no leía la nota aclaratoria por estar en el reverso del plano y se dirigía exactamente al lugar opuesto al que debería ir, luego, la llave no abría por supuesto.

Comenzaron los primeros reclamos, y al cabo de unas horas todo se tornó en un caos, en pocas horas ya se habían extraviado cinco chicos y diez abuelos, los nuevos propietarios pedían a gritos por familiares perdidos, y otros queriendo tomara posesión de sus viviendas lo antes posible amenazaban con realizar juicios a la comuna por estafa.

El intendente ante este alubión de reclamos decidió llamar a la gendarmería para que ayudara a esta pobre gente que ya era una multitud agolpada frente al estrado, se comenzaron a ubicar a las primeras familias pero este operativo resultaba muy lento y se hacía de noche con lo cual la impaciencia aumentaba, entonces se decidió armar carpas de campaña para que esta multitud pudiera pasar la noche, con la esperanza que por la mañana todo se solucionaría.

En este desorden general, aparecieron pseudos representantes de la comuna que por veinte pesos guiarían a las desamparadas familias hasta su hogar, muchos aceptaban la propuesta, y después de abonar por este “servicio” eran guiados solo unas pocas cuadras para luego dejarlos abandonados a su suerte.

Algunos habían podido llegar a su departamento, pero luego viendo desde sus balcones, el caos y la desesperación que imperaba en las calles, temían en salir y perderse, pero de pronto surgió el terror, se encontraban atrapados en sus viviendas, y sin poder conseguir alimentos, en pocos días morirían si no eran rescatados, muchos comenzaron a pedir auxilio desde los balcones a los gritos.

Al día siguiente, por las calles de esta ciudad repetitiva, seguían vagando personas totalmente perdidas, que ya no les interesaba encontrar su departamento, solo querían salir de ese laberinto infinito.

Se decidió convocar a tres helicópteros de la fuerza aérea para que a asistieran a esta gente desesperada con alimentos y agua que eran arrojados desde las alturas.

A media mañana el caos continuaba y los mismos gendarmes que habían concurrido para acomodar y auxiliar a los propietarios, debido al agotamiento de haber trabajado durante toda la noche también se perdían.








El intendente en persona desde uno de los helicópteros impartía instrucciones desesperadas para que todos los estuvieran alojados o no, dentro de esta trampa infernal se dirigieran para el oeste que era en donde estaba las tiendas de campaña, pero la gente que escuchaba aterrorizada a esta altura de los acontecimientos y debido al apresuramiento y el miedo se dirigía al lado opuesto guiadas por las instrucciones ahora del reverso del mapa.

Paresia que ya nadie podría poner orden a semejante catástrofe, cuando a un asesor del intendente se le ocurrió que se crearan brigadas de experimentados exploradores para ingresar en aquella ciudad de los mil demonios y rescatar a las personas.

Así fue como estas brigadas se internaron en esas infinitas calles gemelas, provistas de un importante equipo de sobrevivencia, y utilizando una especie de banderines multicolores auto adhesivos para poder después encontrar la salida, pero ocurrió lo inesperado, los banderines no quedaban bien sujetos y se desprendían, luego el viento los dispersaba por todos lados, las dos primeras brigadas se perdieron irremediablemente, entonces se decidió como un último esfuerzo desesperado, que una maquina vial de esas que realizan la demarcación de rutas, marcar dos línea blanca de este a oeste y de norte a sur al medio de la ciudad, luego de esto en los cuatro extremos de estas líneas se instalaron puestos de rescate, y se les indicó a la gente mediante panfletos y altoparlantes que se dirigieran a cualquier lugar pero siempre en línea recta, y que cuando encontraran una línea blanca la siguieran o para un lado o para el otro, que de esa forman podrían encontrar la salida.

Por fin lentamente los desconcertados propietarios fueron abandonando esta ciudad, y abrazados a sus hijos, lloraban de alegría cuando eran asistidos por lo puestos de la gendarmería que se encontraban en los extremos de las líneas blancas.

Al fin todo este acontecimiento solo paso a ser un mal recuerdo para la comuna, quedando impreso en los titulares de los diarios “caos ocasionado por una empresa irresponsable”

Los otros días me detuve en las proximidades de esta ciudad que se encuentra ahora abandonada, y me interné en ella solo unos pocos metros, por temor a perderme, pude ver merodeando por el lugar un par de perros muy flacos, que evidentemente no se pierden allí porque se guían por su olfato, dicen los comentarios que algunas familias nunca regresaron ni se supo nada mas de ellas, pero son solo comentarios.

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sábado, septiembre 18, 2021

LOS MISERABLES DE VICTOR HUGO (comentario de un viejo libro)




 A pesar de transitar este siglo XXI experimentando lo que podríamos decir el futuro, en la frase "el futuro es hoy". No estaría demás ni sería descabellado releer antiguas novelas como lo es "Los miserables" de Víctor Hugo cuyo drama se ubica en varios lugares de Francia, durante el siglo XVIII.

La magistral pluma de este escritor, logra mostrar con plenitud la lucha de un hombre castigado por la sociedad, que se reencuentra con la misma gracias a un bondadoso cura; pero su pasado que parecía haber quedado enterrado surge con toda su fuerza, y un hecho hace que tenga que luchar con su consciencia. Asegurar si ha ganado o no, queda para el sentir de los hombres con valores o sin ellos.


El hombre (refiriéndome a ambos sexos) no ha cambiado gran cosa, me animo a decir que continúa igual o peor. ¿Por qué motivo las miserias humanas se repiten como antaño?, ¿cuál es el motivo que el ser humano tenga aún ese instinto animal de no proteger al débil?, ¿por qué motivo tienta tanto el poder, incluso más que el dinero?, ¿qué contienen nuestros genes que continúan transmitiendo lo peor del hombre?


Me gustaría vislumbrar una cierta esperanza, pero hoy a la vista no se ve, solo negros nubarrones continúan amenazantes en el cielo de nuestro presente. Pareciera que la ley del hombre no alcanza y la de Dios no llega a tiempo.


Les pido a aquellos que poseen poder que recapaciten, somos contemporáneos de esta misma aventura, utilicemos nuestro razonamiento para el bien común, no continuemos siendo necios creyendo que podemos ser dioses, siendo solo polvo insignificante. 

jueves, septiembre 09, 2021

VIDA Y TIEMPO (comentario de este libro)


 

Isaac Asimov, con su libro Vida y tiempo nos permite ingresar al mundo de la ciencia para todos aquellos que cómo yo,  no somos científicos, y logra mostrarnos desde la evolución de una célula hasta que la naturaleza logra conseguir el intrincado y muy poco conocido cerebro humano.

Con un lenguaje simple podemos interpretar algunas leyes de la física como son la masa de las partículas, y la velocidad, hasta los límites de la velocidad de la luz. Las posibilidades y situaciones complejas de los seres humanos en nuestro planeta tierra y la anticipación de nuestra actual pandemia.

También conocer los límites alimentarios y de energía de nuestra civilización, y un viaje imaginario por galaxias lejanas esquivando agujeros negros, o imaginando el final de nuestra estrella madre nuestro sol.

Este libro es en mi opinión apasionante, nos permite entender lo pequeño que somos, pero también nuestra inagotable búsqueda por saber de dónde venimos y a donde podremos llegar, si tenemos éxito. 

¡Lo recomiendo estimados lectores!


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martes, agosto 31, 2021

EL CABALLERO DE LA TRISTE FIGURA (comentario de libro)

 


La magistral novela de Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha, me ha resultado atractiva transportándome a un tiempo lejano de costumbres de las mujeres y los hombres de la campiña Española en el siglo XVI.

Pero el principal logro de su autor, es haber podido pintar un personaje gigantesco, así es, tan gigantesco como sus hazañas valerosas de un buen hombre loco, si, loco, pero noble, valiente, caballero y bondadoso, también muy pobre de calcetines zurcidos y cabalgadura grotesca pero imposible de subestimar; Rocinante era en la imaginación de Don Quijote un potro pura sangre y tan valiente como su dueño.

Que puedo decir de Sancho Panza, compañero sincero, bonachón y dueño de su vida, amante del queso, del jamón y del buen vino, colaborador incansable de su orgulloso caballero, amante de la siesta y buen cuidador de su asno, que si bien quizás no era muy gallardo, como transporte en esos caminos polvorientos era inmejorable.

Este hombre, reitero hombre , al cual no puedo subestimar y decirle "personaje", porque para mi era un hombre encarnado, que me animo a decir que vivió y murió en aquella vieja España, y como bien dice su creador, vivió loco y murió cuerdo, llorado por los que bien lo querían como es lógico que lo lloren a los grandes hombres, porque Don Quijote, les aseguro era un gran hombre, cuyos huesos descansan seguramente en muchísimas tumbas ya olvidadas pero tan reales como su valor en este mundo de hombres y mujeres por lo general débiles, que pretenden vivir solo de su apariencia, y lo único que logran en mostrar una máscara de cartón pintarrajeada.

Aplaudo de pie a esta obra magistral y completa que me brinda las ganas de continuar viviendo en nuestro mundo humano tan hostil como aquel mundo del caballero de la triste figura, pero de alma tan dura, pura y brillante como el más grande de todos los diamantes extraídos de nuestra pobre tierra.


Unas palabras para el señor Andrés Trapiello, traductor de esta enorme obra. Su labor estimado caballero, enaltece el idioma castellano. ¡Muchas Gracias!

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viernes, agosto 27, 2021

ACTORES



Juan era el impulsor de todos los proyectos del grupo, Daniel, cumplía las veces de administrador, controlando ingresos y gastos, Esteban era el especialista en decorado y vestimentas, Laura, solo una soñadora.


Para los cuatro amigos el teatro era su mundo, su vida, sus sueños, pero no su subsistencia. El tema de subsistir no era tema de conversación, el centro de sus charlas siempre giraban en torno al teatro, solían recordar una gira cuando jóvenes por Centroamérica con un éxito relativamente bueno, si no hubiera sido por el delincuente de su representante que desapareció con toda la recaudación de una temporada quizá hubieran podido haber actuado en México y desde allí estaban a un paso de Nueva York, pero el destino no lo quiso. Luego se conectaron con otro representante aquí en Buenos Aires, peor que el anterior. Desde entonces decidieron ser sus propios vendedores,  por lo cual la compañía cerraba todos los flancos estratégicos, representación, producción, puesta en escena, decorado, vestuario, y libreto, excepto, venta de entradas, acomodador e iluminación.


Tenían la grata costumbre de reunirse por lo general en la casa de Laura la cual sabía preparar unas cenas dignas de reyes, Daniel era el experto en vinos, y jamás fallaba en la elección. 


Las charlas y las anécdotas risueñas duraban hasta la madrugada todos los sábados por medio.


Esa noche cuando llegó Juan, antes de cenar los reunió para darles una novedad increíble, se había conectado con un futuro productor de teatro que ahora administraba un colegio privado que quería montar una obra teatral, en principio en el mismo colegio en donde trabajaba en la zona de Belgrano para una prueba previa, y si salía bien encarar algo de mayor envergadura. 


¿Qué obra? preguntaron todos, ¡no se imaginan!, el libreto es por nuestra cuenta.


Esa noche sus mentes, volaron, obras clásicas, modernas, autores famosos y también otros no muy conocidos, hasta que en un momento Daniel, bajó a tierra a todos, y dijo, golpeando su vaso para que se hiciese silencio, amigos, pensemos racionalmente, debemos de pensar una obra que vaya con nuestra edad, no podemos arriesgarnos, tenemos que ofrecer algo que nos resulte sencillo, estoy pensando en la obra de Esteban "tres reyes y una reina", que nunca la pudimos estrenar y creo que nos cae magnífica.


Me parece bien dijo Juan, el único problema es conseguir los trajes, por el decorado no se preocupen, dijo Esteban, solo necesitamos un telón bien oscuro de fondo y el trono de la reina ampuloso y dorado, de mi parte dijo Daniel, yo me encargo de la vestimenta, conozco un proveedor de vestuario que trabaja en el teatro Colón, que por pocos pesos me consigue hasta las armas verdaderas, las  dos lanzas y las cuatro espadas.


¿Quién realizará el papel de la reina? preguntó Laura sonriente, a alguien encontraremos, dijo Juan, y todos rieron ilusionados con este nuevo proyecto a una edad en que las oportunidades no abundan. Pero para los cuatro no se trataba este trabajo actoral de una solución por necesidad de dinero, no, su ilusión era poder actuar y sentir al menos una vez más el aplauso del público.


Durante un mes, se reunieron día por medio para ensayar, la obra escrita por Esteban contaba de cuatro actos, y trataba de tres reyes que declaran su amor a una única reina, la cual en el último acto debe decidir por uno de ellos, y esto implicaba dejarse llevar por su corazón o salvar al pueblo de su reino.


Una semana antes tuvieron la posibilidad de realizar un ensayo general en el pequeño teatro del colegio para familiarizarse con el escenario y de paso los acompañó Don Miguel, el iluminador y sonidista, con su camioneta, la cual utilizaba para realizar fletes durante el día y por las noches poder llevar su viejo equipo para animar fiestas infantiles.


Esa misma noche Juan llevó a la casa de Laura toda la ropa, incluido, pelucas, sombreros, coronas y armas, cuando se la colocaron para probar que todo estuviera de acuerdo con sus talles, se miraron entre sí y por poco lloran de alegría, Juan realizó un saludo reverencial con su espada a la reina, que todos aplaudieron.


Llegó el día, y lo peor de las actuaciones son los diez minutos previos al comienzo, Esteban dijo, que estimaba que había unas treinta personas, que eran los padres de la última actuación de los chicos de sexto grado.


Se abrió el telón y los cuatro actores, realizaron su obra en forma impecable, solo dos pequeñísimos errores imperceptibles de Daniel, y otro del iluminador, que también pasó inadvertido.


Tal vez cuatro actos fueron demasiado largos para algunos padres después de ver todas las actuaciones de los chicos, porque para el último acto que se trataba justamente del desenlace de la obra se retiraron muchos quedando solo diez espectadores. No obstante el aplauso duró lo suficiente para dejar conformes a los artistas.


Al día siguiente, quedaron con Juan de encontrarse para saber si el señor del colegio querría repetir la obra. Juan sentó a los tres en la sala, y les dijo, ¡quiere otra función! todos aplaudieron y rieron de alegría, solo me dijo que tratemos de acortar un poco los diálogos del segundo y tercer acto, ¿qué te parece Esteban? pienso que no hay problema. ¿En qué  sala será? le preguntaron a Juan. Bueno, esta vez consiguió un cine en Floresta, él se encargará de promocionar la obra, quiere un 30 % de la recaudación y nosotros nos hacemos cargo del iluminador, y el vestuario, a mi me pareció desproporcionado, pero le dije que lo consultaría con ustedes. Los cuatro se miraron y actuar para ellos era más importante que el dinero.¡Hagámoslo! dijo Laura,...si la reina lo dice, dijo Juan, ¡lo haremos!


Una semana antes a la función, fueron a ver el lugar con Don Miguel en su camioneta, el cine no estaba abandonado porque por las noches realizaban reuniones de gordos anónimos, pero las butacas estaban bastante mal,  no resisten tres funciones, tenía una capacidad para 150 personas, subieron al escenario y observaron que tendrían que agregar una alfombra porque algunas tablas estaban muy deterioradas, yo me encargo dijo Esteban, quisieron probar el telón pero jamás había existido, por lo cual, la única solución era oscurecer el escenario entre acto y acto. No está tan mal dijo Laura, una buena actuación, suplanta todo.


Llegó el día, la prueba de sonido e iluminación estuvo perfecta, no había camarines, pero si había una pequeña sala detrás del escenario, que cumplía perfectamente con la función. 


Cinco minutos antes Juan se asomó disimuladamente, y no había nadie, esto le extrañó mucho y llamó por su celular al señor del colegio, el cual se había disculpado en ir y envió en su lugar a un sobrino que atendiera la boletería. No entiendo, le dijo el señor, hicimos incluso una publicación en un diario zonal, es muy extraño, el horario es el correcto. Juan estaba hablando cuando sintió un bullicio en la boletería, alguien entra les dijo a sus compañeros, todos tenían sus atuendos puestos.


Solo entraron cuatro muchachos, con latas de cerveza, y se ubicaron en la segunda fila, eran cuatro groseros que colocaron sus pies sobre las butacas y se reían seguramente producto del alcohol. 


¿Qué hacemos, dijo Daniel? me temo que no viene nadie más. ¡comencemos! dijo laura, ¡somos actores o no!


Una señal, y se encendió la luz del escenario, el primer acto transcurrió bien, solo con unas risotadas de uno de los muchachones, ya en el segundo acto, los cuatro borrachines se habían puesto algo insolentes, riéndose los cuatro. Esteban en el entreacto, dijo mejor no sigamos, a lo que Laura contestó, si pagaron por nuestro servicio nosotros haremos lo que nos corresponde de la mejor manera.


El tercer acto fue insoportable por la insolencia de los cuatro muchachos, pero solo faltaba el último que lo remataba Laura, solo con una simple frase.


Durante la mitad del último acto, uno de estos energúmenos, gritó, lo que no debía haber gritado.


¡VIEJA FRACASADA!


Laura, recibió el golpe, y quedó su mente en blanco, no recordaba nada más, algo en su interior se había roto para siempre, son esas cosas delicadas para una mujer que cuando se rompen no se pueden componer.


Daniel subsanó el momento con la reverencia que le correspondía y la luz del escenario se apagó.


Los tres amigos varones ya sabían lo que hiban a hacer, Daniel se apresuró a cerrar la puerta de la sala con una cadena, después desenvainaron sus espadas que brillaban iluminadas con los focos de Don Juan; sus caras de locos de atar fueron suficientes para que estos cuatro maleducados se aterroricen queriendo salir de allí desesperadamente, al no poder, y comprobar que estos tipos venían por ellos con semejantes armas, se orinaron encima, como lo hacen todos los cobardes del mundo.


Juan gritándole que los decapitaran arrojó su lanza próxima a ellos la cual se incrustó en una puerta, cuando pudieron desatar las cadenas los cuatro borrachines, corrieron desesperados a la calle.


Parecía que este hecho había pasado sin mayores consecuencias, y continuaron  otras reuniones en la casa de Laura, pero para ella, lo sucedido esa noche no fue tan simple de olvidar.


En las últimas reuniones, ya no se hablaba de teatro, solo de asuntos cotidianos. A pesar de hacer todo lo posible los tres varones, no lograban poder ver nuevamente los ojos de alegría de Laura de otras épocas, incluso las cenas, preparadas por ella, no tenían la misma calidad de otros años.


Así ocurren los desenlaces en la vida, la ilusión de las personas nobles puede ser traicionera, y a Laura le pasó justamente eso. Su ilusión de artista se frustró para siempre aquella noche.


No pasó ni siquiera un año y fue ella la primera en retirarse de ese grupo teatral, dejando a sus tres reyes solos y sin armas,.. tal vez para actuar  en otros teatros muchísimos más grandes que en el pequeño escenario de nuestras vidas.


FIN






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jueves, julio 08, 2021

EL PROFESOR DE LITERATURA (cuento)

 

Nota del autor

Este cuento es mi pequeño homenaje a mi profesora de literatura, la profesora Paternostro, cuyas clases presencié en el colegio industrial Otto Krause. Por aquella época no le prestaba atención a su materia, estimada profesora, sin entender que la literatura es la herramienta fundamental para la buena vida del hombre, le pido disculpas distinguidisima señora.


Arq. Francisco R. Brun


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Sonó el despertador, y los párpados le pesaban muchísimo, no obstante a sus 70 años solo en unos pocos minutos lograba pasar del sueño a la realidad, se levantó y miró su cara en el espejo del baño, comprobando que era prácticamente la misma de estos últimos años, abrió el agua caliente de la ducha, y la reguló con la fría, el baño tenía que ser rápido porque el calefón tenía algún problema y el agua caliente solo duraba unos pocos minutos. En tanto se duchaba no entendía porqué el plomero no venía, ya lo había llamado tres veces, pero nada, voy mañana, voy pasado, ayer no hice a tiempo, todas excusas como si fuera un chico de sexto año, igual que sus alumnos con los trabajos prácticos.


Después de limpiar sus dientes y afeitarse cuidadosamente, se dirigió a la cocina a prepararse el desayuno, unas tostadas de pan negro con manteca untadas con dulce de leche y un café con leche, más café que leche.


Le gustaba levantarse con tiempo suficiente para realizar todas las rutinarias actividades con parsimonia, esa hora matinal, y las que seguían después de la salida de la escuela, Bernardo las disfrutaba porque consideraba que formaban parte de su vida privada que era para él sagrada, como lo eran sus sábados y sus domingos, excepto los días que traía exámenes para corregir.


Este fin de semana tuvo que dedicarle unas horas a esta lamentable tarea de corregir, en donde comprobaba año tras año, cómo decaía el nivel de sus alumnos, a pesar de esmerarse en sus clases, no lograba que se interesaran en su materia, y ni siquiera leyendo en clase y explicando la intención de esos pequeños párrafos, los resultados de comprensión llegaban al grado de catastróficos.


Abstraído en sus pensamientos se colocó una camiseta musculosa y la camisa blanca que había planchado ayer, también  el pantalón del traje, al ajustarse el cinturón comprobó que necesitaba correr un agujero más para colocar la hebilla, señal que no estaba funcionando bien la dieta de su nutricionista para subir de peso, aparentemente era un tema metabólico por la edad y las preocupaciones de la escuela. Después se sentó en la cama para colocarse las medias y luego los zapatos acordonados negros gastados pero bien lustrados. Frente al espejo de la cómoda se probó la corbata negra, dejó la azul y la de pintitas rojas para otro día, en tanto realizaba el nudo pensó en lo sucedido el último viernes en la escuela, son otros tiempos se dijo, me falta solo un año más para jubilarme, por lo cual la palabra adecuada para un profesor de literatura es...soportar,... o tal vez mejor aguantar…, o quizá...mejor sería una frase, como ser, no bajar los brazos,... o tal vez mandarlos a todos al carajo,...pero evidentemente esta última frase demostraba una actitud muy grosera, y seguramente le traería más problemas que soluciones, por último se puso el saco, que disimulaba los huesos de sus hombros, y se dirigió al comedor;  sobre la mesa estaban los papeles de los exámenes, sus libretas y  dos libros, los siete locos de Roberto Arlt, y el evangelio según Van Hutten de Abelardo Castillo, guardó todo en su portafolio de cuero, lo cerró, calculó su peso y comprobó que era aceptable, luego salió a la calle, después de encontrarse en el ascensor con Clara, vecina de su mismo piso. ¡Buen día Bernardo! ¡Buen día Clara! falta poco para que terminen las clases, dijo clara sonriendo, ¿a dónde se va a ir de vacaciones? Creo que voy a ir a una isla en el Caribe, respondió con seriedad Bernardo, que me dijeron que solo hay monos y palmeras y si es así la compraré cuando me jubile. Usted siempre está haciendo chistes, dijo Clara riéndose, a propósito, le dijo Clara, no sé si escuchó el sábado a la noche la festichola de los nuevos de arriba, por poco mi marido quería ir a golpearle la puerta, diga que lo contuve, porque tiene un carácter. La verdad que no escuche nada, dijo Bernardo, lo que ocurre es que escucho música hasta muy tarde con auriculares para no molestar, le respondió Bernardo. ¡Qué mundo este! dijo Clara fastidiada, usted que hace cuarenta años que vive aquí no quiere molestar, y esta gente, recién llega y ya molesta.


El ascensor llegó a la planta baja y Bernardo abrió la puerta para darle paso a Clara, y se despidieron en la vereda. En la parada del colectivo solo había tres personas, a Bernardo le pareció muy pocas por lo general hay muchas más, por si acaso consultó a un señor para verificar la hora, pero no usaba reloj, entonces acudió a una chica, que consultando su celular le  dijo, ocho y treinta, lo mismo que indicaba su reloj que adelantaba, ocho y veintisiete. 


El colectivo llegó y no estaba tan lleno, por lo general siempre tenía que ir parado, pero estaba acostumbrado, ese día se pudo sentar en un asiento individual y disfrutar de los "bellos paisajes" del conurbano. En ese viaje Bernardo pensaba que haría cuando se jubile, tal vez, me gustaría hacer un viaje, la jubilación para un maestro no es mucha, pero agregando mis ahorros, también podría vender el departamento y con la ayuda de un crédito terminar la casita de Córdoba que no pudieron terminar los viejos, que dicho sea de paso este verano tendré que ir al menos unos días a ver cómo está todo aquello. Pensando tonterías sintió un fuerte olor a cigarrillo, cuando detectó quien fumaba, comprobó que era el mismo chofer, nunca lo había visto, pensó que debía ir hacia él y disimuladamente pedirle que no fume, que debía de dar el ejemplo, pero después se arrepintió y consideró que hacer eso era para tener un posible problema, faltando poco para llegar.


Se bajó del colectivo y solo tenía que caminar tres cuadras hasta el colegio, al llegar, en la puerta lo de todos los días, tanto las alumnas como los alumnos, todos distendidamente fumando cigarrillos de tabaco, excepto el grupito de siempre en la vereda de enfrente también fumaban pero otra cosa. Allí estaba, el líder del grupo, con anteojos negros, remera y pantalones de tela gruesa gastado bien a la moda, junto a sus otros cuatro compinches, cuando Bernardo se acercaba a la puerta para ingresar, notó con total nitidez que gritaban desde allí su apodo que ya conocía de hace mucho "flaco escopeta, bolu.. y trompeta" lo de trompeta se debía a una clace que quiso dar sobre instrumentos musicales y surgió que a él le gustaba tocar la trompeta, lo de bolu… corría por cuenta de los maleducados.


No bastó con una vez, lo repitieron, pero más fuerte y todos los alumnos que aún no habían entrado rieron en torno al profesor Bernardo.


Nuestro cerebro suele funcionar de modos realmente raros, y también en algunos momentos nuestra conducta se altera y cometemos un acto de locos o exagerado, tal vez determinados estímulos malos, nos hacen reaccionar, o quizás cuando el vaso se encuentra demasiado lleno, una sola gota puede derramar toda el agua, ya no del vaso,...de nuestro inmenso dique interior civilizado.


Ese lunes próximo a fin de año, Bernardo, al escuchar la broma, no entró al colegio, y en lugar de eso, recogió el guante y se dirigió al grupo de maleducados caminando lentamente, los mozalbetes continuaban riéndose descaradamente, Bernardo cuando estuvo cerca, sin decir agua va, el primer golpe dado con su portafolio se lo incrustó en la nariz al jefe del grupo, haciendo volar sus anteojos a la mitad de la calle, un automóvil que pasaba en ese momento los hizo añicos, el segundo dio con precisión en la oreja derecha de otro y al los demás no los alcanzó porque salieron corriendo.


Luego se acomodó su corbata, arregló el saco y se dirigió al colegio dejando en el piso a estos dos maleducados, el jefecito con su nariz chorreando sangre y su segundo con una oreja algo más que morada. El policía de guardia observó todo pero miró para otro lado, antes de entrar subió los dos escalones de la puerta y en voz alta dirigiéndose al grupo que seguía fumando en la puerta exclamó: ¡lo voy a decir una sola vez, si mañana vengo y alguien está fumando aquí, recibirá diez amonestaciones!, y si persiste su actitud será expulsado del establecimiento, aunque falte media hora para el fin de clases, ustedes pueden arruinar su salud donde quieran, pero yo no puedo permitir que se la arruinen aquí, se dio media vuelta y entró. 


En los días que siguieron nadie realizó una denuncia, y los alumnos del colegio ninguno siguió fumando en la puerta.


Ese mismo día el profesor Bernardo tomó lista, todos estaban presentes incluso los cinco maleducados, que por sus calificaciones se llevaron literatura a marzo, y en marzo, se la llevaron previa, porque no solo eran maleducados, también eran brutos. 


Al año siguiente, que era el último que le restaba transitar a Bernardo para su jubilación, el mismo transcurrió con jornadas muy tranquilas, y además por fin, pudo disfrutar  dictando sus clases de literatura.


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miércoles, junio 16, 2021

EL SOMBRERO MÁGICO (final)

 José se quedó dormido unos instantes bajo ese sol primaveral que calentaba su espíritu, y su cuerpo, cuando entonces alguien a su lado lo despertó. 


-¿Cómo está usted, estimado compañero de banco?, dijo aquel hombre.


Cuando José miró, era el cordial señor, con el que compartían el banco del parque,  que por algún motivo transmitía cierta profundidad de pensamiento, profundidad que pocas personas son capaces de transmitir, o tal vez porque a veces personas mayores que han transitado gran parte de su vida, tienen la capacidad de ver los que otros no pueden, a pesar de no ser ciegos.


-¡Estimado señor! que gusto verlo, ¿Cómo está usted? le preguntó José. 


-¡Muy bien!, dijo el hombre -disfrutando de este día soleado que que a mi edad templa mis huesos, mi mente, y lo más importante, mis pensamientos. 


-Sabe una cosa, le dijo José... -la última vez que nos vimos, no me presenté,  me llamo José.


-Encantado, yo me llamo Justino, nombre que me costó aceptarlo por ser blanco de mil burlas en el colegio, pero en una oportunidad un profesor me llamó aparte y sabiendo que las burlas me mortificaban, me dio un consejo maravilloso, me dijo que las burlas son eficaces cuando el burlado se enoja, pero si este las festeja también riendo, los burladores pierden todo entusiasmo, así lo hice y nunca más me molestaron. Usted no me creerá, pero sigo utilizando esta fórmula para todo aquello que me molesta en mi vida y siempre el resultado es eficaz. 


-Evidentemente su profesor era un buen hombre, le dijo José.


-Realmente sí, era un señor alto de nariz pronunciada y rigurosa traje gris con corbata, nadie entendía por qué, pero sin amedrentar, inspiraba un respeto enorme, cuando entraba al aula no se escuchaba volar una mosca, son muy curiosas ese tipo de personas. 


-Curiosamente, dijo José -los profesores buenos son aquellos que enseñan más allá de su materia, como por ejemplo ciertos aspectos de la vida que son muy importantes para un joven. 


-Así es, dijo Justino, -pero el problema surge cuando ya no contamos con profesores que nos guíen y el camino a seguir depende solo de nosotros.


-Cuando me encuentro con usted, me parece que el giro de nuestra conversación siempre se dirige a temas de mi vida actuales, un camino por seguir es algo que me ocupa justamente hoy todos mis pensamientos.


-Jajaja, rió Justino, que tema este que siempre me apasiona, es la pregunta que en algún momento todos nos hacemos ¿cuál es el camino que debemos seguir?

La verdad estimado amigo, esta incertidumbre sólo la podemos transitar en soledad, si ante una encrucijada alguien me indicara el camino, y después ese rumbo fuera el incorrecto, me arrepentiría por no haber realizado lo que mi inteligencia me sugería. Pero en cambio si la decisión es propia, no existirán responsables, solo yo seré el responsable, con un atenuante, jamás podré saber si el otro rumbo hubiera sido mejor o peor, por lo cual es solo una decisión, la cual si la misma fue buena o mala deja de tener importancia, el camino se eligió y a otra cosa.


José se quedó mirando al señor, en silencio. 


-¿Qué le ocurre mi amigo por qué se queda callado?


-La verdad Justino, le confieso que debo tomar una decisión sobre un asunto que me ocupa y es de suma importancia. 


-Si le sirve de algo, le diré mi fórmula para tomar decisiones, no es infalible pero a mi me ha dado al menos tranquilidad. Siempre frente a una decisión pienso que la misma logre hacerme feliz, pero no solo a mi, también para aquellos que estén involucrados, y créame, los resultados siempre han sido muy satisfactorios. Por supuesto que muchas veces estas decisiones implican perder algo, no siempre se gana, pero debemos pensar que la felicidad se encuentra escondida y es muy escurridiza, y solo al encontrarla nos damos cuenta que la supuesta pérdida no es gran cosa. ¿No se estimado amigo si puede ser claro?


José miró a los ojos de aquel hombre y luego respondió. -Ha sido usted muy, muy claro, estimado señor Justino.


Luego de la breve charla Justino, dándole un apretón de manos se despidió de José y se retiró caminando despacio por el sendero del parque. José después de esta breve charla había podido tomar una decisión, solo le restaba comentarlo con su mujer y después transmitirlo en la empresa.




José al llegar a su casa se reunió con su mujer para decirle la decisión que había tomado. La señora de José se llamaba Blanca y junto a ella habían asumido cientos de situaciones difíciles, pero esta vez por algún motivo, José esta decisión no podía compartirla, por tratarse de un tema de su empresa y la de sus socios, no obstante, la misma era de cierto riesgo y esto si debía decírselo a Blanca.


Jose tomó de la mano a Blanca y la invitó a sentarse en la galería frente al jardín. 


 -Qué dirías Blanca si dejo la empresa para dedicarme a otra cosa. Lo he pensado mucho, y las opciones que tengo son continuar tratando de conseguir más contratos, inclusive del extranjero, convertir la empresa en constructora, o retirarme. 


-¿Y qué harías si te retiras José, tú aún eres joven?, y no te veo haciendo los quehaceres domésticos -le pregunto Blanca-.


-He pensado algunas cosas, -le respondió José-, pero deberíamos vender nuestra casa y realizar un nuevo proyecto en otro lugar, te anticipo que no será fácil para ti y los chicos, otro lugar implica perder amigos, nuevas costumbres, es decir, una nueva vida desconocida y muy distinta a la actual, incluso pueden existir algunas privaciones. Lo he pensado, pero si tu no estás de acuerdo, no puedo hacerlo, porque no te mereces con todo lo que hemos luchado, deshacernos de aquellas cosas que hemos conseguido juntos. 


-¿Que harias, si te digo que que no acepto?- preguntó Blanca-


Si no aceptas, -le dijo José- mi opción es convertir a la empresa en una constructora, pero esto implica un renovado esfuerzo, no es tan simple, buscar nuevos contratos en el extranjero no lo deseo, tendría que realizar interminables viajes de negocios, y esto nos restaría tiempo para disfrutar en familia.


-Te propongo algo -le dijo Blanca- Acepto todo los cambios en nuestra vida bajo una condición. 


-¿Cual? - le preguntó José - intrigado.


-En esta nueva etapa de nuestra vida, si realmente quieres emprenderla, el capitán del barco seré yo, y mi primer proyecto será realizar mi sueño postergado, quiero que desarrollemos juntos algo que siempre quise, una empresa de paisajismo, me siento preparada para hacerlo.


José miró su jardín que lo había proyectado y ejecutado Blanca,  en donde siempre se disfrutaba todos los diversos colores que pueden brindar la naturaleza en un espacio tan reducido durante todas las estaciones del año y entonces le dijo:


-Acepto, solo que yo elegiré el lugar,-dijo José- será Bariloche, después de decir esto José fue a buscar el viejo sombrero y se lo colocó a su señora, para después decirle - ¡Mi capitán, cuando usted quiera levamos ancla!


Ambos rieron.


Esa mañana Alejandro lo esperaba a José para hablar a solas antes de la reunión con sus dos hijos, para tratar el tema del nuevo rumbo de la empresa.


-José, no hace falta que te diga que la última palabra es tuya, pero mis dos hijos sueñan en conseguir contratos en el extranjero, y te debo adelantar que si votamos, obviamente yo estaré con ellos.


-Imaginaba que tus jóvenes hijos querían algo así, y debo decirte que son muy, muy capaces y poseen el ímpetu de todo joven, tienes que estar muy orgullosos de ellos, creo que no los mereces pero eso no importa.


Ambos rieron.


-Mi decisión está tomada, y no deberemos votar,...¡Vamos a la reunión!. -Le dijo José a su amigo-.



FIN



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jueves, junio 10, 2021

EL SOMBRERO MÁGICO (sexta entrega)

 José cuando llegó a su oficina de inmediato se comunicó con la empresa especialista en solucionar problemas de empresas y coordinó una reunión para el otro día por la mañana.


A las nueve en punto se presentó en el estudio un joven, que no daba el aspecto de ser empresario, y menos aún poseer la experiencia necesaria para resolver temas empresariales delicados, no obstante los cuatros socios y este muchacho después de presentarse como Edgardo Soler mantuvieron una conversación en la sala de reuniones.


José comenzó diciendo:


-Esgardo, le voy a ser muy sincero, no pretendo que se ofenda, pero me parece que usted es muy joven para el problema que debemos de resolver.


A este parecer de José el joven respondió:


-Esta apreciación señor José me la hacen todos los clientes que he atendido en mi primer encuentro, no obstante usted puede consultar mi cartera de clientes y solicitar referencias, con total libertad. Pero debo decirle que mi trabajo no es tan complicado como muchos creen, porque mi análisis de su empresa es desde un punto de vista externo, a diferencia del punto de vista de ustedes, el cual está cargado de criterios guiados por costumbres desde siempre, que no les permite ver ciertos aspectos que yo si podré detectar con facilidad, les daré un ejemplo; en una oportunidad asesore a un estudio de publicidad, que como sería lógico pensar, ellos mismos realizaban sus cortos publicitarios, pero no lograban aumentar su cartera de clientes, cuando yo les presenté el informe, les aconsejé que debían de contratar a otra empresa de publicidad para que realice su estrategia publicitaria, lo hicieron, y comenzaron a recibir nuevos clientes. ¿Porqué ocurría esto?, porque ellos no podían ver su propio potencial, y cuando querían transmitir sus puntos fuertes, no los veían y perdían tiempo en querer demostrar que eran una empresa seria, en lugar de mostrar su talento que era enorme, y esto es lo que realmente valoraban y buscaban sus clientes potenciales, no quiero decir con esto que se pueda aplicar en todos los casos, pero para esta empresa funcionó. 


Los cuatro socios, se miraron entre ellos y José dijo con más seguridad.


-¿Qué elementos le debemos brindar para su trabajo Edgardo?


-Gracias por confiar en mí señores, lo que les pediré es una especie de radiografía de su empresa, no son muchas cosas, el currículum de sus empleados, la lista de proveedores, las lista de sus clientes y la ubicación de todas las obras para poderlas recorrer. También una idea de las cosas que ustedes consideran que no están realizando bien, más las principales preocupaciones; aproximadamente mi análisis tardará unos quince días, al finalizar los mismos les entregaré un informe completo en donde podremos charlar sobre los puntos difíciles que se deben resolver. Mis honorarios solo los cobraré si ustedes quedan conformes con mi trabajo.


-Aceptado, dijo José. 


Después que el simpático joven de remera y anteojos se retiró, José con cierta intriga consultó la cartera de clientes de la empresa,... quedó sorprendido.


Pizzería La Nueva

Also decoraciones

JDJ arquitectura

Constructora FM

Coca Cola de argentina (depósitos y distribución)

Telecom de argentina (infraestructura)

Edenor (personal externo)

AYSA (sector obras)

Municipalidad de Tandil (corralón y reparación vehículos)

Peugeot Citroën argentina (sector chapistería)

Ford Argentina (personal)

Fiat argentina (ventas provincia de Córdoba)

Empanadas Luisito

Peluquería Adorno


José quiso preguntar para lograr una referencia y llamó a uno de los clientes de la lista.


-Buenos días, hablo con Also decoraciones...encantado, lo molesto para solicitar referencias sobre la empresa Soler.


-¡Si, del señor Edgardo!...mire, solo le diré lo siguiente, nosotros estábamos a punto de quebrar, nuestro problema era terminal, y este joven detectó lo que nosotros no podíamos ni ver ni admitir, a un año de su visita estamos abriendo locales en el interior del país. El chico es genial.


José esperaba impaciente el día previsto para el informe de Edgardo, hasta que el día de la reunión llegó. Edgardo se presentó puntual provisto de una pantalla en la que proyectó unos gráficos. Y comenzó su disertación de esta manera:


-Señores, si me permiten les leeré mi informe, más unos gráficos que quiero que observen, después me podrán preguntar todas sus dudas o incluso interrumpirme si algo no se entiende.

De acuerdo a todos los datos que ustedes me han entregado, y después de consultar proveedores y analizar sus obras realizadas y en ejecución, incluido su datos contables observó con mucha claridad que su empresa posee la solvencia económica, técnica y administrativa para poder llevar adelante un cien por ciento más de nuevas encomiendas sin ningún problema, me animo a decir también que su empresa es muy competitiva y sus trabajos, todos, han sido llevados adelante con una destreza y calidad muy superior a otras empresas similares a ustedes.

La pregunta es ¿qué ocurre, por qué motivo no pueden crecer y alcanzar nuevos objetivos? Mi respuesta es la siguiente, ustedes no tienen la culpa de esto que sufren, la culpa es del mercado de la construcción y del desequilibrio que existe entre oferta y demanda correspondiente a los trabajos de los estudios de arquitectura. Durante las últimas décadas este desequilibrio, aquí en estos gráficos lo pueden observar,  se fue incrementando y el resultado es que hay más estudios de arquitectura que obras, se suma a esto que grupos de inversores realizan sus nuevos proyectos, por lo general los más grandes del mercado, con estudios de arquitectura propios, limitando de esta forma aún más los posibles trabajos que ustedes están capacitados a realizar. ¿No sé si quieren realizar alguna pregunta?...Bien, para esta situación existen algunos caminos posibles, el de mínima es disolver la empresa, y buscar un sustento de vida en otro rubro, los mayores perjudicados si se decidiera hacer esto son los empleados, a pesar de que esto no siempre es así, porque ocurre que muchas personas que trabajan bajo contrato para una empresa y esta cierra o se disuelve, se animan a independizarse. Otro camino de máxima es imprimir a su empresa un carácter muy agresivo en la búsqueda de trabajos nacionales y también internacionales, enfrentando para esto último aspectos de cierta complejidad como lo es el idioma, las normas reglamentarias, los índices de calidad etc. etc. Por último puede existir un camino intermedio en donde deberían de convertir a su empresa en constructora, con capitales propios o asociándose a inversores, tal vez pensando en obras de menor envergadura a lo que ustedes están acostumbrados. Si me piden mi opinión no la puedo dar, porque las tres situaciones poseen riesgos, ninguno de los caminos es la panacea, depende solo de ustedes elegirlo. Estimados señores esto es todo lo que les puedo decir, solo espero que mi trabajo les permita buscar la mejor solución para su empresa. Pero debo decirles que si continúan sin modificar nada, la probabilidad es que solo puedan subsistir dos años más.


-Estimado Edgardo, dijo José poniéndose de pie, -para mi tu trabajo ha sido excelente, no sé qué opinan mis socios, todos asintieron y quedaron muy satisfechos.


Cuando Edgardo se retiró, los cuatro socios quedaron reunidos intercambiando opiniones, pero como siempre ocurría la última palabra la tenía José, por ser el que había constituido la empresa.


-Quisiera pensarlo con calma, dijo José a sus socios, necesitaría este fin de semana y el lunes nos reuniremos para decidir nuestro futuro y obviamente el de la empresa, pero en esta ocasión su opinión es muy importante, estamos hablando del futuro de nuestras vidas y la de nuestras familias.


Esa misma tarde José se dirigió al parque donde el lugar le brindaba oxígeno para poder pensar sin ser molestado, cuando cubrió sus ojos con el alero del sombrero...







Continuará 



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